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viernes, 30 de junio de 2017

Plan Estratégico de Convivencia Escolar



Plan Estratégico de Convivencia Escolar


Desde la Estrategia de Lisboa se ha ido configurando la política educativa europea hasta llegar al momento actual en el que, a través de la educación y la formación, se pretende alcanzar una Europa inteligente, sostenible e inclusiva. Por este motivo, las políticas educativas de los Estados miembros apoyan sus pilares en las siguientes estrategias: Estrategia Europa 2020 (E2020) y el Marco estratégico Educación y Formación 2020 (ET2020). El objetivo primordial del Marco Estratégico Educación y Formación 2020 (ET2020) es seguir apoyando el desarrollo de los sistemas de educación y formación en los Estados miembros. Estos sistemas deben proporcionar a todos los ciudadanos los medios para que desarrollen su potencial, garantizar la prosperidad económica sostenible y la empleabilidad. El marco debe abarcar la totalidad de los sistemas de educación y de formación dentro de una perspectiva de aprendizaje permanente, en todos los niveles y contextos, incluidos los aprendizajes no formal e informal. 

El Plan Estratégico de Convivencia Escolar está articulado en torno a ocho líneas de actuación: Observación y seguimiento de la convivencia en los centros educativos; Desarrollo de políticas educativas para la mejora de la convivencia; Incorporación de Actuaciones Educativas de Éxito y prácticas basadas en criterios científicos para la mejora de la convivencia escolar; Formación del profesorado y otros agentes de la comunidad educativa; Coordinación y cooperación entre administraciones, entidades e instituciones; Prevención y control de incidentes violentos en los centros educativos y apoyo a las víctimas de violencia y acoso; Comunicación, intercambio y difusión de información y conocimiento sobre el impacto de la convivencia escolar en la educación; Investigación educativa y social en convivencia escolar. 

Cada una de estas Líneas de actuación recoge una serie de objetivos y medidas fundamentales para permitir un desarrollo lógico y ordenado en la consecución de los mismos, a la vez que facilita la implicación constante de toda la estructura del sistema educativo. El Plan Estratégico de Convivencia Escolar está diseñado para su desarrollo en un período de cinco años y nace con la voluntad de ir ajustándolo de acuerdo a las aportaciones de todas las instituciones, entidades y agentes implicadas en la educación.

Fuente: Ministerio de Educaciòn

Plan Estratégico de Convivencia Escolar http://divulgaciondinamica.blogspot.com.es/2017/06/plan-

estrategico-de-convivencia-escolar.html

lunes, 26 de junio de 2017

Jazz Noir & Smooth Jazz Noir: One Hour of Jazz Noir Playlist ambient Jazz Noir

9 juegos de relajación para criar niños emocionalmente fuertes



9 juegos de relajación para criar niños emocionalmente fuertes


En una época en la que se usan las tablets para calmar a los niños, se hace más indispensable si cabe entrenar a nuestros pequeños en técnicas de relajación. Podemos hacerlo por medio de juegos para que, a la vez que desarrollan recursos para la vida, se diviertan.
Así, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que fomenta la prisa, los estímulos rápidos y la gratificación inmediata, es de suma importancia que tengamos a mano recursos que favorezcan un mayor autocontrol.
Por eso, basándonos en esta premisa, en este artículo hemos recopilado algunos juegos que se constituyen como técnicas de relajación para los más pequeños de la familia. Veamos en qué consisten:

1.¡¡A soplar la vela!!
Este juego consiste en aprender a respirar de manera profunda, es decir, cogiendo aire por la nariz, inflando la barriga y expulsando poco a poco el aire mientras soplamos la vela con intención de apagarla. Una vez que están comprendidas las instrucciones, situamos al niño en una silla a dos metros de la vela, que se encontrará encendida encima de una mesa.
No puede levantarse ni inclinarse, por lo que es esperable que no consiga apagarla. Así que lo acercaremos medio metro aproximadamente. Realizaremos acercamientos progresivos hasta que la apague. De esta manera tendremos un rato de juego de unos 5 minutos en el que el niño adquirirá la habilidad de respirar profundamente.

2.El juego del globo
La técnica del globo es un juego maravilloso que nos ayuda a fomentar la relajación a través de una correcta respiración. ¿Qué necesitamos? Un espacio amplio y globos de colores. ¿Qué debemos hacer? Inflar un globo tanto que explote e inflar otro globo y dejar que expulse el aire lentamente manipulando la boquilla.
Después, les pediremos a los niños que cierren sus ojos y se imaginen que se convierten en globos mientras toman aire. Luego, les solicitaremos que expulsen el aire lentamente, como si fueran globos.
Tras hacer esto pediremos a los niños que nos cuenten situaciones en las que se sienten como globos, situaciones en las que no pueden soportar o tolerar algo. Entonces, les invitaremoss a que nos indiquen cómo lo han resuelto, ofreciendo alternativas si necesitasen ayuda para tomar conciencia de esas situaciones.
3.La relajación progresiva
Si bien podemos darles nosotros las instrucciones, en youtube tenemos un vídeo estupendo basado en el texto original de la relajación de Koeppen que narra las instrucciones de relajación con una fantástica música de fondo cortesía de Salvador Candel. No obstante, cabe decir que las instrucciones también podemos dárselas nosotros, ambientando la situación con música relajante que favorezca un entorno cálido y sosegado.


Como nota adicional, cabe decir que para favorecer que generalicen este tipo de relajación en contextos más “naturales” como el colegio, podemos decirles que si se ponen nerviosos en clase, agarren la silla mientras están sentados y tensen los brazos y el tronco al mismo tiempo que hacen fuerza con los pies en el suelo.

4.El juego de la semilla
Con música relajante de fondo y luz tenue, simbolizaremos el crecimiento de un árbol. Comenzaremos por ponernos de rodillas en el suelo con la cabeza agachada y los brazos extendidos hacia adelante, como si fuésemos gatitos desperezándose.
Somos una semilla que, al son de la música, va creciendo y convirtiéndose en un árbol grande con hermosas ramas, que serán nuestros brazos extendidos hacia arriba cuando estemos de pie. Este ejercicio es ideal para hacerlo con ellos por la noche, antes de acostarlos.

5.El cuento de la tortuga
El cuento de la tortuga, desarrollado por Schneider, es magnífico para fomentar habilidades de autocontrol. En el enlace se narra la historia de una pequeña tortuga que se enfadaba por todo y explotaba con gran facilidad.
Un día, tras sentirse sola y aislada, se encuentra con una sabia tortuga que le da un truquito para controlarse cuando se enfada: meterse en su caparazón, contar hasta calmarse, frenar sus pensamientos y relajarse.




Este cuento es ideal para narrarlo a niños entre los 3 y los 7 años. Para favorecer la puesta en práctica de esta habilidad podemos darles una pegatina o un papelito con una tortuga cada vez que realicen el ejercicio en una situación de tensión. Lo tenemos descargable y listo para imprimir en este enlace.

6.El frasco de la calma
Llamamos frasco de la calma a un bote en el que metemos agua, silicona líquida para dar densidad al contenido y, por ejemplo, purpurina. Podemos fabricarlo con ellos con una manualidad más y es ideal para que lo contemplen tanto en momentos de tensión como en momentos que podemos llamar “zen”.
Consiste en que lo agiten y observen el movimiento, después de ello les explicaremos que la purpurina es como sus emociones, que se agitan y agitan hasta que se tranquilizan. Es ideal para fomentar la reflexividad.
La sola observación de la purpurina moviéndose lentamente les ayudará a concentrarse y relajar su mente tras momentos de gran activación. Os dejamos un enlace en el que se explica cómo fabricarlo y cómo usarlo. ¡¡No olvidéis sellar el bote con pegamento extrafuerte para impedir que se abra y se desparrame el contenido!!




7.El juego del soplador de bola gigante
Otro recurso más para divertirse y aprender a respirar de manera profunda es el juego del soplador. Consiste en que mantengan durante el mayor tiempo posible la bola en el aire. Divertido, ¿verdad? Lo cierto es que este juego les encanta y es muy funcional para favorecer la relajación.

8.Arrugar papeles, aplastar bolas, garabatear
Garabatear, arrugar papeles o aplastar bolas blanditas tipo anti-estrés es otro juego maravilloso para ayudarles a canalizar sus emociones negativas. Además, al mismo tiempo favorecemos el desarrollo de la motricidad fina, ya que les ayudamos a fortalecer los músculos de sus pequeñas manos.

9.Pintar mandalas
Pintar mandalas no solo favorece la relajación y la reflexividad, sino la capacidad de concentración y la habilidad creativa. En librerías y en internet encontramos numerosas alternativas adecuadas para ellos que les encantarán.


Hasta aquí la recopilación de hoy, esperamos que realmente estos juegos y recursos sean de utilidad en la crianza de los más pequeños. No olvidemos que es más fácil criar niños fuertes que reparar adultos rotos y que el hecho de que la naturaleza nos confíe la educación de los niños es nuestra mayor responsabilidad.

Este articulo fue realizado gracias a lamenteesmaravillosa.com Si deseas seguir leyendo artículos de tu interés sigue explorando el sitio.
FUENTE:

martes, 13 de junio de 2017

El TDAH y los cambios de humor: Lo que necesita saber




De un vistazo


  • Los chicos con TDAH a menudo sienten las emociones más intensamente que los otros chicos.
  • Tener dificultad para controlar las emociones puede causar mal humor y cambios de humor.
  • Existen maneras en las que usted puede ayudar a su hijo a reconocer y regular sus emociones.
Los chicos con TDAH (también conocido como TDA) a menudo tienen dificultad para controlar sus emociones. Para algunos eso puede significar cambios de humor que sus padres padres, maestros y amigos se pregunten qué causó ese cambio de actitud y de comportamiento.
Sin embargo, puede que no tarde mucho en ponerse en movimiento el péndulo. Este es un ejemplo de un cambio de humor debido al TDAH. Un niño que ha estado jugando felizmente afuera, entra a casa para almorzar. Al sentarse, accidentalmente derrama la leche. En ese instante se enoja y se frustra y su humor cambia totalmente.
Pasa la tarde dentro de casa siéndose enojado. O es igualmente posible que en el transcurso de 10 minutos se contente nuevamente y salga a seguir divirtiéndose.
Aprenda por qué algunos chicos con TDAH tienen altibajos emocionales frecuentes y cómo puede ayudar a su hijo a permanecer más estable.

TDAH y emociones intensas

Todos los chicos se ponen a veces de mal humor y en ocasiones pierden el control. Esto es especialmente cierto en los adolescentes y preadolescentes. Pero la mayoría son capaces de controlar sus sentimientos bastante fácil y rápidamente.
Cuando accidentalmente derraman la leche o se les dice que apaguen el videojuego y hagan su tarea, pueden enojarse durante un minuto, pero no durante una hora o más. Y ciertamente no debería echar a perder su día.
Pero cuando la reacción ante frustraciones menores es excesiva, usualmente está pasando algo más. La reacción puede ser una expresión de otras preocupaciones que no son siempre evidentes.
Los chicos con TDAH suelen sentir enojoansiedadfrustración o decepción más intensamente que sus compañeros (lo mismo puede ser cierto con emociones positivas).
Al mismo tiempo, por lo general tienen dificultad para controlar sus emociones y reacciones. Esto les dificulta tener un punto de vista razonable y creen que una frustración menor es un gran problema.
Este es un ejemplo. Un niño anota dos goles durante un partido de fútbol y se siente muy bien. Luego deja de anotar un gol y su orgullo instantáneamente se transforma en vergüenza. Continúa molesto aún después de terminado el partido. No importa lo bien que lo haya hecho en términos generales. Un contratiempo arruina toda la experiencia.
Después, uno de sus compañeros de equipo lo felicita por haber jugado tan bien. Esto puede levantar su ánimo o hacerlo sentir más frustrado porque asume que su compañero no fue sincero y fue sarcástico.

Cómo ayudar con los cambios de ánimo causados por el TDAH

Los cambios de humor pueden ser difíciles de manejar para toda la familia. Pero hay cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a reconocer y regular sus emociones.
No reaccione exageradamente. Si los cambios de humor de su hijo empiezan con un arranque emocional, intente no reaccionar demasiado rápido o intensamente en el momento. Si usted es muy emocional, puede que aún sea más difícil que su hijo se controle. Además, es probable que llegado a este punto ya no lo escuche. Puede beneficiarlo que se desahogue, siempre y cuando su desahogo no sea demasiado extremo.
Reflexione sobre lo que observó. Cuando el estado de ánimo negativo de su hijo no pase rápidamente, puede ayudar mencionarle que se ve intranquilo o frustrado o enfadado. Puede que no se haya dado cuenta que su humor ha cambiado bruscamente o que ni siquiera pueda identificar lo que siente. Señalárselo de manera tranquila y sin crítica puede ayudar a iniciar una conversación constructiva.
Puede decirle algo como: “Parece que estás enojado o molesto por algo. Antes estabas de muy buen humor”. Ser concreto ayuda a evitar que la conversación se vuelva demasiado emocional.
Pregunte qué ocurre y muestre empatía. Es importante mostrar empatía a su hijo y decirle que está bien sentirse de la manera como se siente. Al mismo tiempo, puede mostrarle que hablar acerca de lo que le molesta le permite desahogarse y seguir adelante antes de que sus sentimientos negativos crezcan.
Puede decirle algo como: “¿Ocurrió algo que te hizo sentir tan mal?”, si él se lo dice muestre empatía diciéndole: “Eso también me haría sentir mal”. Incluso puede contarle experiencias de cuando le sucedió algo similar.
Tenga presente que su hijo puede que no esté listo para hablar de ello y es importante respetarlo. Déjelo quieto durante un rato si él lo necesita.
Dígale cómo lo hace sentir su comportamiento. Puede que le preocupe hacerlo sentir culpable o avergonzado. Pero es importante que su hijo sepa cómo sus cambios de humor afectan a otras personas, incluyéndolo a usted.
Puede decir algo como: “Me irrita la manera como estás actuando. ¿Ocurrió algo que causó tu mal humor?”. Puede que él confiese lo que lo está molestando, y que entonces usted pueda usarlo para mostrar empatía y explicarle que aunque quiere ayudarlo, no quiere ser tratado irrespetuosamente.
Esté atento a los efectos secundarios del medicamento. Si su hijo está usando medicación para el TDAH, es posible que el medicamento juegue un papel en sus cambios de humor. Esto es particularmente cierto si esos cambios ocurren a la misma hora, día tras día.
Los medicamentos estimulantes pierden efecto al final de la tarde o en la noche. En ocasiones eso puede generar varias horas de mal humor. Por ejemplo, los padres pueden observar que sus hijos se sienten demasiado tristes o irritables.
Si reconoce un patrón de mal humor en su hijo durante muchos días, es recomendable decírselo a su médico. Pequeños ajustes en el tipo de medicamento, la dosis o el horario en que lo toma podrían corregir el problema.

Esté atento a los problemas mentales

Los chicos con TDAH tienen más riesgo de experimentar ansiedad y depresión. Cualquiera de esos trastornos puede provocar cambios de humor. Si el mal humor persiste por más de una semana o dos, es importante hablar con el médico de su hijo o con un especialista en el área de la salud mental. Conozca los signos de ansiedad y depresión en niños.
Mientras más información tenga, mejor podrá ayudar a su hijo a controlar sus cambios de ánimo. Lea cómo la terapia conductual puede ayudar a algunos chicos que tienen TDAH. Descubra por qué muchos niños con TDAH tienden a ser agresivos. Intente una singular simulación para entender lo que su hijo experimenta. Y averigüe qué hacer si le preocupa que su hijo pudiera tener TDAH.

Puntos clave


  • Los chicos con TDAH pueden perder la perspectiva y sentir que frustraciones menores son problemas importantes.
  • El mal humor puede ser un efecto secundario de la medicación del TDAH. Ajustar la dosis del medicamento puede corregirlo.
  • Señalar los cambios en el estado de ánimo de su hijo puede ayudarlo a reconocer sus emociones y su comportamiento.
  • FUENTE:

Acerca del autor

El equipo de Understood Graphic
El equipo de Understood lo integran escritores, editores y moderadores de la comunidad, muchos tienen hijos con dificultades de aprendizaje y atención.

Revisado por

Retrato de Tom Brown
Thomas E. Brown, Ph.D., es psicólogo clínico y profesor asociado de psiquiatría en Keck School of Medicine de USC.

Música para Relajarse y Aliviar el Estrés / Música para Dormir Relajado

lunes, 12 de junio de 2017

El método natural de aprendizaje del niño es el juego”

“El método natural de aprendizaje del niño es el juego”



Se acaban las clases, empieza el verano y surge una pregunta recurrente entre los padres: ¿descanso total o deberes estivales? Hay tiempo para todo. El niño necesita temporadas de desconexión total, igual que cualquier adulto, pero también hay espacio para el repaso de lo aprendido. Joan Gamero, maestro y mediador, director pedagógico de la Escuela Oreig y miembro del Colegio de Pedagogos de Cataluña, aporta algunas claves para afrontar la enseñanza durante las vacaciones.

Leer, leer y leer

Potenciar la lectura es fundamental en cualquier tipo de aprendizaje, también en el de idiomas. Es importante que entiendan esta tarea como una diversión y que al acabar el niño explique lo que ha leído, así se potencia la comprensión. "También tenemos que ser conscientes de que si los padres no leen el niño se va a fijar, así que debemos ser los primeros en dar ejemplo", advierte Gamero. "Cuando aprenden a leer está bien que cada día dediquen 10 o 15 minutos a la lectura en voz alta".

Convivencia con la familia

El tiempo de convivencia con la familia es fundamental. El verano también está para compartir el tiempo con los padres del que tal vez no se dispone a lo largo del año. "Una hora a pleno rendimiento en familia es mucho mejor que un día de aguante", apunta Gamero. El pedagogo afirma que la generación actual de padres está en general "muy involucrada y concienciada", aunque puntualiza que aún quedan algunos reductos de "superpadres" que se toman la obligación de hacer deberes como algo personal.


La desconexión también es necesaria

No por estar una semana sin ejercitar la mente con ejercicios o actividades académicas el niño va a olvidar lo que ha aprendido en 10 meses de curso. El experto señala: "Si la familia se va 10 días de viaje, pues perfecto. Desconexión total y diversión. El niño también se lo merece como cualquier adulto. Ahora bien, si es un apasionado de la lectura, no le vamos a impedir leer también en esos días". El especialista señala que "el machaque no lleva a ningún lado".

Introducir las tareas en la rutina

"Ir a la piscina por la mañana, comer todos juntos y por la tarde un rato de actividades con los padres. Es un plan estupendo para incluir el repaso o aprendizaje en el día a día de los niños sin que ellos lo sientan como una obligación", explica el pedagogo.

Explorar y equivocarse también es aprender

"Dejemos que vivan y exploren", asegura Gamero. El experto señala que las nuevas tecnologías han servido a veces para aumentar el control de los hijos. "Algunos optan por enviarlos a colonias y campus de verano y es una buena posibilidad. Todo lo que sea salir de la rutina es una parte importante del aprendizaje", apunta. "No les demos las soluciones antes de que empiecen. Que se frustren, fracasen y lo superen".

El juego como método natural

"El método natural del niño es el juego", defiende Gamero. El experto asegura que una hora de juegos puede ser tan importante y útil como una hora de clase de matemáticas. "Con el juego no solo se divierten, tú también tienes la oportunidad de ver cómo se relaciona, de observar sus pautas de comportamiento". El pedagogo explica que los niños de 0 a 3 años aprenden experimentando y jugando y que a partir de esa edad hay que reproducir el sistema.

Cada familia es un mundo

Gamero proclama la máxima de que "el secreto de la educación es la constancia". El mejor modo de acompañar el aprendizaje de un niño es escuchar las directrices del colegio para que el entorno del pequeño esté en sintonía con lo que recibe en la escuela. "Cada familia es un mundo y no hay mejor herramienta que la de que sus miembros se conozcan y sepan lo que funciona". 

DEBERES SÍ DEBERES NO

El tiempo que dedican los niños a hacer ejercicios y repasar lo aprendido en clase fuera del horario escolar está en cuestión en los últimos años. Si bien antes no se discutía que el alumno debía continuar en casa lo que no se había hecho en el colegio, algunos movimientos han reivindicado el tiempo de ocio y libre para estar con la familia como un derecho de los jóvenes estudiantes.Todo comenzó en 2012 en Francia, donde los padres comenzaron una serie de protestas para exigir que los pequeños no estuvieran obligados a "trabajos forzosos" más allá del horario lectivo. Esta corriente llegó a España hace tres años, con campañas virales incluidas. La madre Eva Bailén lanzó en 2015 una petición en Change.org para exigir la restricción de las tareas fuera del colegio que obtuvo un gran respaldo.Según recogía Pilar Álvarez en una información de este periódico, España está entre los países industrializados en los que los alumnos de 15 años destinan más horas a las tareas en casa, según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Las comparaciones de 2012 muestran que los chicos españoles dedican 6,5 horas a la semana frente a las 4,8 de media. La Confederación de Asociaciones de Padres de Alumnos llevó el año pasado al Congreso un escrito para pedir que se regulara este asunto. Incluso algunos profesores han dado su respaldo a las familias que consideran que fuera de la escuela la enseñanza debería consistir en otra cosa. Jaume Trilla Bernet, catedrático de Teoría e Historia de la educación de la Universidad de Barcelona, afirmaba a Verne en una entrevista: “En la escuela se aprende y en las vacaciones también se aprende pero otras cosas y de otra manera”.

miércoles, 7 de junio de 2017

10 claves para relacionarnos con nuestros alumnos con dificultades de aprendizaje en el aula



Las aulas son cada vez más diversas. No sólo tenemos alumnos que son diferentes por su aspecto físico (altura, color de ojos) sino que cada uno de ellos tiene un estilo de aprendizaje al que nos debemos adaptar. Todos nuestros alumnos necesitan que les dediquemos un tiempo de calidad. Esta circunstancia se hace más necesaria con los alumnos de dificultades de aprendizaje, TDAH, discapacidad, etcétera. El objetivo del presente artículo es aportar una serie de estrategias concretas para relacionarnos con nuestros alumnos de dificultades de aprendizaje.
La inclusión no es una opción, es una necesidad y algo a lo que los maestros estamos obligados. La integración de alumnos con diferentes dificultades, trastornos y discapacidades (dislexia, autismo, discapacidad visual, TDAH, etc) es algo que tenemos la obligación de acometer en nuestras aulas.
No es para nada una tarea sencilla. Es por ello que a continuación aparecen una serie de estrategias para poner en marcha con tus alumnos con dificultades de aprendizaje mañana mismo. Estas pautas no son exclusivas de este tipo de alumnado sino que son aplicables a todos los alumnos de la clase. Veámoslas de manera desarrollada:

1. Legitimar sus emociones

Es imprescindible legitimar las emociones de nuestros alumnos. Todas las emociones han de ser aceptadas y respetadas. Por definición, las emociones son involuntarias y automáticas, por lo que tenemos poco control voluntario sobre ellas. Permite a tu alumno que muestre su tristeza por haber suspendido un examen, su miedo a enfrentarse a una tarea que desconoce y su rabia por no haber sido aceptado en un grupo de clase.

2. Mirada incondicional

Acepta incondicionalmente a tus alumnos. No les juzgues como personas, apóyalos siempre. Claro que puedes criticar, señalar o castigar un determinado acto que hayan hecho, pero jamás critiques su persona. Nuestros alumnos no son vagos ni malos porque estos calificativos engloban su personalidad. Se han podido equivocar o realizar algo mal, pero eso no engloba su persona. Mi relación y mi apoyo incondicional a mi alumno jamás está en juego independientemente de sus notas o comportamiento. Debemos diferenciar el afecto de la conducta.

3. Nombrar para dominar

Cuando un niño está experimentando una emoción intensa (miedo, alegría, tristeza, rabia), es importante que le ayudemos a conseguir uno de los objetivos de la educación emocional: identificar y nombrar la emoción que están experimentando. Por ello, cuando estén muy implicados emocionalmente, identifícales y nómbrales la emoción. Por ejemplo: María lo que sientes es rabia porque esas chicas no te han dejado jugar con ellas

4. No preguntar el porqué de sus acciones

Bajo mi punto de vista es un error que la figura de autoridad, en este caso el maestro, le pregunte a su alumno el motivo por el que ha realizado determinada conducta. Para y trata de pensar por qué lo hizo y dale una explicación. Por ejemplo: David, has faltado al respeto a la profesora de Informática porque te dio rabia que te regañara en público. Una vez que hemos explicado al niño lo ocurrido, decidiremos si dicho acto tiene alguna consecuencia o no, pero lo primero es legitimar su emoción y darle una explicación a lo ocurrido.

5. Muéstrate vulnerable

A pesar de que nuestros alumnos nos vean como superhéroes y nos tengan en un pedestal, esto no se debe a una realidad sino a que los niños son de extremos. No tienen punto intermedio. A pesar de esto, es importante que nuestros alumnos nos vean vulnerables y dependientes, como son ellos. Este hecho les ayudará bastante.

6. Hipoactivar la amígdala

Cuando nuestro alumno está experimentando una emoción como miedo o tristeza, su corteza prefrontal, lugar donde se produce el pensamiento y las funciones ejecutivas, se encuentra inhibida debido a la emoción presente. Para conseguir que la emoción disminuya su intensidad y su corteza prefrontal vuelva a coger las riendas de la situación, podemos llevar a cabo diferentes y sencillos ejercicios:
  • Ejercicios de relajación y respiración
  • Realizar algún ejercicio físico (saltar, dar palmas, andar, correr, etcétera)
  • Hacer una actividad que guste y distraiga al alumno
  • Hidratación: ir al baño a beber agua y salir unos minutos de clase
  • Abrazar a nuestro alumno

7. Situarse por debajo de sus ojos

El hecho de agacharnos y situarnos por debajo de los ojos de nuestro alumno hace que éste perciba que no hay agresión ni competitividad, sino todo lo contrario. Entenderá que queremos escucharle y ayudarle. Es una conducta de cooperación que realizan también otros mamíferos superiores.

8. Activar las variables de tiempo y espacio

Ante las situaciones de mucho estrés o rabia, lo mejor que podemos hacer es marcharnos a un lugar más tranquilo y/o hacer que pase el tiempo. El objetivo es reducir la activación emocional. Por ejemplo, si nuestro alumno está muy furioso con algún amigo suyo en el patio, lo mejor que puede hacer es salirse de la situación (espacio) o contar hasta diez o meterse la manos en el bolsillo (tiempo) si cree que se puede descontrolar su emoción. En un primer momento estas estrategias han de ser guiadas por el docente (heterorregulación) para que posteriormente sea el propio alumno quien sea capaz de autoaplicarlas (autorregulación).

9. No racionalizar las emociones

Es importante entender que las emociones “hablan” un idioma diferente al de la razón.En ocasiones intentamos justificar racionalmente una emoción, algo que es muy complicado. Por ejemplo: Cómo que no te gusta la clase de Educación Física o cómo es posible que no te caiga bien Alfonso si cae bien a todo el mundo. Las emociones son subjetivas y por tanto respetables siempre. No trates de dar una justificación racional a una emoción. Simplemente acéptala. Si aceptamos las emociones de nuestros alumnos, los estamos aceptando a ellos como personas.

10. Conecta y redirige

Dicha estrategia consiste en conectar nuestro hemisferio derecho con el del alumno para entender y legitimar su emoción. En un primer momento no debemos aplicar disciplina alguna ni dar explicaciones a lo ocurrido, sólo calmar, empatizar y legitimar la emoción de nuestro alumno. Una vez que la activación de la amígdala se haya reducido considerablemente, es cuando ya podemos redirigir. Es aquí donde ya podemos explicar y dar una narrativa de lo ocurrido al alumno, pero siempre después de haber conectado emocionalmente con él.

FUENTE: